En Rionegro, las canchas cuentan la historia de sus comunidades: Las Playas también está En la Juega por el Bienestar
Esta semana, la Alcaldía de Rionegro, a través del IMER y en alianza con la Fundación Pintuco, entregó a la comunidad de Las Playas la renovación de su placa polideportiva, gimnasio al aire libre y parque infantil. La intervención hace parte de En la Juega por el Bienestar, proyecto que transforma 14 escenarios deportivos a partir de la identidad de cada territorio.
Rionegro, 6 de Octubre de 2026. Cuando una cancha cuenta la historia de quienes habitan el sector, deja de ser solamente un lugar para hacer deporte. Eso pasa en Las Playas.
Esta semana, la comunidad recibió renovados tres de sus espacios para el deporte, la actividad física y la recreación: la placa polideportiva, el gimnasio al aire libre y el parque infantil.
La transformación hace parte de En la Juega por el Bienestar, proyecto de la Alcaldía de Rionegro, a través del Instituto Municipal de Educación Física, Deporte y Recreación —IMER—, en alianza con la Fundación Pintuco, que interviene 14 escenarios deportivos del municipio.
Pero en Las Playas la renovación tiene algo particular: basta mirar la placa para encontrar parte de la historia del sector.
Las Playas quedó plasmada en su cancha
Los colores, formas y elementos gráficos del nuevo diseño parten de las características del territorio y de aquello que su comunidad reconoce como propio.
Los caminos y conexiones representan la relación de Las Playas con otros sectores, servicios y oportunidades. Las formas inspiradas en costuras hablan de los oficios, pero también de la capacidad de unir, reparar y construir colectivamente. Y el engranaje reconoce la vocación comercial y automotriz del sector, representada en sus talleres, emprendimientos, negocios familiares y saberes que han pasado entre generaciones.
Esta construcción es uno de los componentes centrales de En la Juega por el Bienestar: antes de llevar el color a los escenarios se desarrollan procesos de socialización y cocreación que permiten identificar elementos representativos de cada comunidad y convertirlos en parte del diseño.
Por eso, aunque el proyecto interviene 14 escenarios, ninguna cancha cuenta exactamente la misma historia.
Una intervención integral para la comunidad
La transformación de Las Playas fue más allá del componente gráfico. En la placa se realizaron trabajos de preparación de superficies, lavado, secado y lijado mecánico; aplicación de un sistema especializado de pintura deportiva y demarcación; mantenimiento de arcos y tableros; instalación y cambio de mallas para baloncesto y microfútbol, además de intervenciones en cerramientos, canoas, bajantes, caja eléctrica y otros elementos que requerían recuperación.
En el gimnasio al aire libre se adelantaron labores de limpieza de las máquinas, engrase y aceitado, reposición de elementos faltantes y pintura de las estructuras. A esto se sumó la intervención del parque infantil y de otros elementos del entorno, con el apoyo de las cuadrillas del IMER.
Con la entrega realizada esta semana, niños, jóvenes, adultos y familias del sector cuentan con espacios renovados para practicar deporte, realizar actividad física, recrearse y encontrarse en comunidad.
Más de $1.000 millones para transformar escenarios en Rionegro
En la Juega por el Bienestar contempla la intervención integral de 14 placas polideportivas de Rionegro, articulando recuperación técnica, color, arte, participación ciudadana y apropiación de los escenarios.
El proyecto representa una inversión superior a los $1.000 millones, con aportes de la Alcaldía de Rionegro, a través del IMER, y de la Fundación Pintuco. En el convenio, La Alcaldía a través del IMER aporta cerca del 76 % de los recursos y la Fundación Pintuco el 24 % restante, además de las inversiones complementarias realizadas por el Instituto para la recuperación integral de los escenarios.
La entrega de Las Playas muestra una de las apuestas del proyecto: que recuperar un escenario deportivo también sea una oportunidad para reconocer la identidad del territorio y fortalecer el vínculo de la comunidad con sus espacios.
Porque en Rionegro las canchas no solo son lugares para jugar. También cuentan la historia de las comunidades que les dan vida.



